jueves, 14 de octubre de 2010

Nómadas


El cielo a veces desciende, para proteger nuestros sueños, y nos permite sentir y ver en los ojos del otro más allá de lo que la otra persona sería capaz de contar con palabras.

3 comentarios:

  1. Que pena que lo que nos dicen esos ojos, a veces, no nos diga nada.

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  2. Rara es la vez que una mirada no nos transmite nada, otra cosa es que no sea precisamente aquello que dice lo que querríamos "escuchar".

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  3. El cielo (¿o solo eran unos ojos?) desciende en nuestros sueños, a veces, para darnos la vida o para hundirnos en la desesperanza. A veces, uno tras la otro.

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