lunes, 27 de abril de 2015

Un poco a poco que nunca acaba





A veces nos vamos, pero con un gran deseo de quedarnos, queriendo creer que la magia existe y que los locos aún cantan, bajo las ventanas, antiguas canciones de amor. Esperando que recuerden que, a pesar de estar perdidos, queremos que nos encuentren.

lunes, 13 de abril de 2015

Como piezas de ajedrez

No era capaz de admitir que el hueco era aún mayor, más grande de lo que en un primer momento quiso creer. No se trataba tanto de lo que había dejado atrás, sino más bien de aquello por lo que no había luchado. Aún conservaba cierta consciencia, aunque quizá no la suficiente cordura, que le hacía mirarse en el espejo cada mañana para ver si éste le devolvía su reflejo. Y era entonces cuando aparecía ella, acariciando su nuca, susurrándole al oído, haciéndole sentir que estaba vivo o, al menos, un poco más cuerdo..., pero cuando trataba de alcanzarla, cuando intentaba rozar su rostro y sentirla de nuevo, todo se desvanecía, incluso su propio reflejo parecía difuminarse para dejar paso de nuevo a la incertidumbre.

sábado, 4 de abril de 2015

Dinámica del porvenir

Lo que vendrá
Lo que soñaremos
Lo que esperaremos
Lo que nos provocará vértigo
Lo que nos hará temblar
Lo que nos angustiará
Lo que nos unirá
Lo que nos separará
Lo que se hará realidad
Lo que nos moverá a luchar
Lo que nos dará miedo
Lo que sabremos y lo que no sabremos
Lo que entenderemos y lo que no concebiremos
Lo que sucederá..., ¿hacia dónde nos llevará?

(Inspirado en Mundo futuro)


lunes, 23 de marzo de 2015

En las miradas

Algunas miradas le habían abierto heridas, otras le habían abierto caminos, y en otras se habría quedado a vivir. Se preguntó qué es lo que puede suceder cuando el amor y la muerte se encuentran, ¿se muere el amor, o se enamora la muerte?, quizá la muerte acaba muriendo enamorada y el amor acaba amando hasta la muerte.

   
Retratos figurativos de FranÇoise Nielly

viernes, 13 de marzo de 2015

Esperar a la deriva

A nadie se le ocurrió que sólo quiso volar, como antes. Sin embargo, esta vez, se estrelló. Y no por el hecho de que una pared se interpusiera en su camino y apareciera como por arte de magia. No. Sino porque las alas ni tan siquiera hicieron acto de presencia, ni rastro de pluma alguna. ¿Había perdido su don?, ¿o acaso lo que había perdido era la esperanza?