jueves, 11 de enero de 2018

Rumbos

Caminaba lentamente, saboreando cada uno de sus pasos en la arena, dorada y humedecida por las idas y venidas de las olas. Las huellas que iba dejando desaparecían casi al instante, pero eran borradas dulcemente, como si el agua quisiera besar la arena.
Caminaba sin rumbo definido, simplemente avanzaba siguiendo la orilla del mar, observando la ligera espuma que bañaba sus pies y los dejaba con un ligero manto salino.
La luz del sol acariciaba su piel, a la par que proporcionaba una mayor amplitud a la visión del paisaje, que se dibujaba diáfano, y casi irreal, ante sus ojos. Los sentidos se agudizaban en aquel paraje, incapaces de aprehender todo cuanto allí ocurría y acontecía: el movimiento de la fina arena, el sonido del agua, el crepitar de las pequeñas conchas de la orilla al ser pisadas... En ese avanzar hacia ninguna parte de pronto advirtió la presencia de las dunas no mucho más allá del lugar en el que se encontraba, de modo que decidió encaminarse hacia ellas, aún a sabiendas de que su forma variaría hasta que llegara a su enclave y que, quizá, ni siquiera todo aquello era real.
 

martes, 26 de diciembre de 2017

Little Art Things

You can take a walk...


S.XIX

Frederic Edwin Church, Bote abandonado (Abandoned Skiff), 1850












Vincent van Gogh, Molino de agua en Gennep (Watermill at Gennep),
1884





S.XX

Gino Severini, Expansión de la luz (centrífuga y centrípeta),
Expansion of Light (Centrifugal and Centripetal),
1913-1914






















Lyonel Feininger, Arquitectura II (El hombre Potin),
Architecture II (The Man from Potin),
1921





















Wassily Kandinsky, Sin título (Untitled),
1922
















Yves Tanguy, Todavía y siempre (Time and Again),
1942




















Edward Hopper, Habitaciones junto al mar (Rooms by the sea),
  1951


















Photography (S.XXI)

Chema Madoz, Serie 2000 a 2005

Amparo Garrido, "Pequeña 1", de la serie Ventanas, papeles y el hombre del saco
(Wallpapers, windows and the bogeyman), 2017

Jacob Sutton, Ghost in the Machine



sábado, 25 de noviembre de 2017

Antídotos y venenos

Si hubiera tenido un don, lo habría utilizado en aquel momento. Sin embargo se quedó paralizado, con el cuerpo de su amada yaciendo entre sus brazos. O, más bien, con lo que quedaba de ella. Todo había comenzado con una pelea, con una absurda pelea, en la que ella finalmente rompió a llorar hasta que sus lágrimas cubrieron su cuerpo de tal modo que acabó convertida en una gran lágrima que se diluyó, formando un lago en el lugar donde había estado. Y ahora era esa el agua que él tenía entre sus manos. La abarcaba a ella como nunca antes, y se reflejaba en ella como otras veces lo había hecho en sus ojos. Y, puesto que carecía del don para devolverle la vida, decidió bebérsela, aunque nunca supo si a modo de antídoto, para curar su ausencia, o de veneno, para morir con ella.