domingo, 13 de abril de 2014

Los movimientos de las brújulas




El destino, a modo de tablero incierto, capitaneado por un mar de tempestades, plagado de navegantes a la deriva, a veces ausentes, a veces presentes, remando, nadando, surcando el horizonte, tratando de ser más audaces que las marejadas, saliendo a flote, izando las velas hacia la cordura.

Tapia de Casariego


martes, 8 de abril de 2014

La importancia de la memoria para quienes se olvidan de recordar

"Las memorias del memorialista no son las memorias del poeta. Aquél vivió tal vez menos, pero 
fotografió mucho más y nos recrea con la pulcritud de los detalles. Este nos entrega una galería de 
fantasmas sacudidos por el fuego y la sombra de su época. 
Tal vez no viví en mí mismo; tal vez viví la vida de los otros. 
De cuanto he dejado escrito en estas páginas se desprenderán siempre —como en las arboledas de 
otoño y como en el tiempo de las viñas—las hojas amarillas que van a morir y las uvas que revivirán en el 
vino sagrado. 
Mi vida es una vida hecha de todas las vidas: las vidas del poeta."
(Pablo Neruda, Confieso que he vivido)

Si perdemos la memoria, nos perderemos por el camino.

SPL-C006-8485



viernes, 14 de marzo de 2014

El inhóspito viaje hacia una realidad imaginada

Escultura de Yoshimasa Tsuchiya
Abrió los ojos y, contra todo pronóstico, allí estaba ella. Tuvo que cerrar los ojos y volver a abrirlos para asegurarse de que aquello podía ser cierto. Y allí seguía ella, donde siempre había estado, a su lado. Alargó el brazo para tocarla y, cuando estaba a punto de rozarla, todo desapareció, incluida ella, y la estancia se convirtió en un negro habitáculo, más oscuro que una noche sin luna. No supo si moverse hacia lo desconocido o quedarse quieto abrigado en el seno de lo conocido. Y en medio de esa especie de reflexión, alguien le cogió de la mano y le susurró al oído que cerrara de nuevo los ojos. Puede que fuera el mejor de los consejos, o el peor de todos ellos, pero él decidió desasirse de la mano, y continuar solo.
Abrió los ojos y, tal y como había augurado, allí no había nadie...

martes, 11 de marzo de 2014

¿Quién mueve los hilos?


En las derivas y en las tormentas, en las tempestades y en los días oscuros, en los hundimientos y en los naufragios, en las noches que oxidan corazones...
Resistir: la erosión, el desgaste, la tristeza... Para sentir: la magia, la fascinación, la alegría...
Vías que se cruzan. Rosas y espinas dentro del mismo corazón.