viernes, 27 de febrero de 2015

Querencia

Todos queremos que nos oigan sin juzgarnos, que nos aconsejen sin opinar, que confíen en nosotros sin exigirnos, que nos ayuden sin decidir por nosotros, que nos cuiden sin anularnos, que nos abrecen sin asfixiarnos, que nos animen sin empujarnos, que nos protejan sin mentirnos, que nos conozcan y nos acepten, sin pretender cambiarnos..., y entonces encontrarán en nosotros a alguien con quien contar, sin condiciones, sin reservas, sin necesidad de pedir cita.


lunes, 23 de febrero de 2015

Lo que queda de los días

Así fue como, poco a poco, desaparecieron los gestos, las líneas, las curvas, los momentos. Así fue como, poco a poco, la historia pareció perder su ubicación. Una vez más el barco hacía aguas, una vez más el naufragio era inminente, una vez más no resultaba posible achicar tanta agua. Demasiada agua, con la que ahogar cualquier llanto. Era tanta que podría haber creado un nuevo océano. Era tanta que sólo un desierto podría haberla anegado. Era tanta que podría haber derribado cualquier cualquier muro, incluso el de la indiferencia. Era tanta que podría haberlo borrado todo, incluso lo aún por vivir.




jueves, 19 de febrero de 2015

Sin la oscuridad nunca veríamos las estrellas

Para ser criaturas que amamos, debemos ser criaturas que nos desesperamos por lo que perdemos. Puede que entonces sea cierto que todo pasa: el dolor, la sangre, el hambre, la peste... Pero cuando la sombra de nuestra presencia, y de nuestros actos, se haya borrado de la faz de la tierra, las estrellas permanecerán. No hay individuo que no sea consciente de ello. ¿Por qué, entonces, no volver nuestra mirada hacia las estrellas?


lunes, 9 de febrero de 2015

De dónde venimos y hacia dónde vamos

Una vez más, volvieron a encontrarse. Sin saber quiénes querían ser, sin saber hacia dónde querían ir. Sin saber qué pasaría cinco minutos después ni recordar qué había pasado cinco minutos antes (o sin querer recordarlo). Sin pensar más allá, ni más acá. Sin pensar.



martes, 27 de enero de 2015

Habitantes de ciudad

A cada paso que daba le parecía sentir una presencia, quizá fuera simplemente fruto de su imaginación, aunque últimamente tal cosa brillaba por su ausencia, como muchas otras cosas. Continuó su camino, pero de pronto creyó escuchar una voz, más bien una conversación en susurros..., dobló la esquina, dejándose llevar por aquello que creía escuchar. Y allí estaban, sin duda eran ellos. Se apoyó en la farola más cercana, tratando al mismo tiempo de que le sirviera de escondite. Era la primera vez que les encontraba, sabía de su existencia, pero sólo por habladurías y comentarios, sin embargo esta vez estaban ante él, eran reales, o eso quería creer porque al día siguiente, cuando volvió al mismo lugar a la misma hora sólo quedaba una sombra de ellos, una imagen que le recordaba lo que había sido el haberlos tenido allí, tan cerca y a la vez tan lejos. Un recuerdo de la ausencia de su presencia.

Foto O.R.G.