viernes, 20 de enero de 2012

Viajes a lugares inciertos







Me enseñaste el mar, o descubrí su reflejo en tus ojos y quise adentrarme en él. Y ahora él está ahí, y su sonido es el tuyo, y mis pensamientos se han hecho suyos.














2 comentarios:

  1. Pocas veces dejará la luna que nos la llevemos debajo del brazo, pero siempre estará ahí con su brillo, haciendo que nos perdamos en viajes infinitos.

    ResponderEliminar