martes, 29 de abril de 2014

Descansa en paz

Estamos a merced de la vida y de la muerte, pero creemos ser capaces de racionalizar aquello que nos pasa, creemos ser capaces de contener el llanto, de proporcionar razonamientos y proveer de lógica incluso a lo inabarcable. Sin embargo, cuando la muerte visita a quienes están en nuestras vidas, a quienes se han preocupado por nosotros y han compartido sus recuerdos, entonces toda razón es poca, y toda lágrima derramada deja un rastro de sal cuyo sabor, al rozar nuestros labios, nos hace sumergirnos en un mar de tristeza.


In memóriam
(29-11-1923/29-04-2014)
   A todos los abuelos del mundo


2 comentarios:

  1. Respuestas
    1. Gracias. Aunque siempre nos acojamos a que "es ley de vida" no deja de hacernos pensar y sentir tantas cosas...

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