viernes, 27 de enero de 2012

El horizonte

Cuando el horizonte está vacío, sin nada que impida verlo como de verdad es, entonces sobre esa línea limpia y pura se pueden escribir los sueños..., o puede que sean ellos los que vengan a nosotros y describan nuestro destino en ese horizonte




2 comentarios:

  1. Y desde la eterna duda, de si escribimos el destino o el nos escribe a nosotros, miramos al horizonte y le sonreímos. Solo esperamos que el horizonte, y a ser posible el destino, nos sonrían también a nosotros.

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  2. Y es en ese instante, en el que sonreímos y nos devuelven la sonrisa, cuando bajamos la guardia y todo puede ser posible.

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